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Quién dijo que en invierno no había flores? 🌺🌻

Es cierto que en invierno la actividad en la huerta disminuye y también no es menos cierto que el paisaje de nuestro entorno cambia considerablemente. Pero aún siendo ciertas estas dos consideraciones, lo que no es cierto es que en invierno no podamos disfrutar de flores. en menor cantidad eso sí, como lo hacemos en primavera. Si tenemos la suerte de disfrutar de un pequeño bosque comestible, como es mi caso, puede que tengas árboles de hoja perenne y que por lo tanto no todo sean árboles desprovistos de sus vestimenta en forma de hojas. Árboles como el olivo o el níspero son dos claros ejemplos de esos árboles que podemos disfrutar durante el invierno y nos alegrarán la vista durante esos meses tan sombríos y fríos. Sobre todo el níspero, el cual nos regalará sus preciosas flores en forma de racimo durante las últimas semanas del otoño o las primeras del invierno. Pero además también podremos disfrutar de flores de otras plantas tan interesantes como: El membrillo japonés (Chaenomele

Salsa de tomate

Es época de tomates y seguro que nuestra huerta está ahora en plena producción y no damos abasto. Así que vamos a hacer una rica salsa de tomate para nuestros platos y así aprovechar el excedente.


Ingredientes:
1 kg de tomates (yo utilizo los de pera)
1/2 cebolla
Un chorrito de aceite
Sal
Azúcar




Elaboración:
Hacemos un pequeño corte, en forma de cruz, en la punta de los tomates y los escaldamos durante un par de minutos en agua para posteriormente retirar la piel. Reservamos.



Picamos la cebolla en trozos pequeños y sofreímos, a fuego lento,  hasta que ésta coja un ligero color tostado. Añadimos los tomates y dejamos cocer unos 10 minutos. 

Trituramos y dejamos que siga cociendo otros 10 minutos. Añadimos sal al gusto y una pizca de azúcar para que no resulte tan ácida.


Una vez esterilizados los botes, hirviéndolos durante 10 minutos en agua, los rellenamos con la salsa y una vez cerrados los volvemos a hervir durante 15 minutos. Y ya está lista una riquísima salsa de tomate hecha por nosotros mismos. Sin colorantes ni conservantes.






Es una buena forma de no tirar el fruto de nuestro trabajo y consumir nuestros tomates a lo largo del año.

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