Cómo cultivar lechugas, guía de cultivo

Haciendo un repaso de los artículos publicados en el blog me llama la atención que nunca publiqué una guía sobre el cultivo de la lechuga. Un clásico que además no puede faltar en mi huerta temporada tras temporada y que nos encanta consumir, sobre todo durante los meses más cálidos del año. Así que esa pequeña carencia tenía que solventarse y aquí estamos. Hoy vamos a ver unas pequeñas pautas para cultivar nuestras propias lechugas de forma ecológica y sencilla. Empezamos!!!!!

¿Cómo cultivar lechugas?

Lo primero que tienes que saber es que estamos ante un cultivo totalmente recomendable para aquellas personas que quieren empezar a cultivar sus propias hortalizas. La lechuga se puede cultivar de forma sencilla y sin muchas complicaciones a lo que a plagas se refiere. Además si te estás preguntando si se puede cultivar en macetas. La respuesta es sí, sin ningún problema!!!!

Podremos tener lechuga durante todo el año, sólo tendremos que tener en cuenta la variedad y las necesidades de cada una de ellas para ir intercalando la plantación y así disponer de una estupenda verdura para consumir en nuestras ensaladas. Pero veamos sus necesidades en cuanto a suelo, riego, abonos y cuidados.

En cuanto al suelo, le gustan los suelos ricos en nutrientes ya que es una hortaliza de hoja que necesita un suelo bien abonado para desarrollarse en su plenitud. Si puedes incorporar algún abono animal previamente o humus de lombriz lo agradecerá enormemente. Si no, puedes incorporar algún abono líquido durante las diferentes fases del crecimiento. En el siguiente vídeo, te dejo cómo elaborar un purín de gallinácea, y es que bien utilizado puede suplir las necesidades de tus lechugas sin ningún tipo de problema. Ten en cuenta una cosa, es un abono bastante fuerte así que utilízalo con precaución y siguiendo las instrucciones, porque si no puedes llegar a quemar las raíces de tus plantas.



Le gustan también los suelos que drenen bien y es que muchos problemas que nos podemos encontrar, vienen provocados por un exceso de humedad provocados por un riego excesivo. Si el suelo no drena correctamente, nos podemos encontrar con algún que otro problema con podredumbres y hongos. Es conveniente que la superficie de nuestro suelo se seque y no permanezca demasiado tiempo húmeda.

El riego, los riegos irán un poco en función del clima y las características de nuestro suelo. En líneas generales, es un cultivo al que le gustan los riegos frecuentes pero en poca cantidad. Si eres seguidor/a del blog ya conoces una de mis frases preferidas en cuanto al tema del riego "menos es más". Y es que es preferible regar dos veces, una por la mañana y otra al atardecer, pero poca cantidad que encharcar nuestro terreno en un sólo riego.

Para ello lo mejor es utilizar un riego por goteo con un programador para así controlar mejor el exceso de agua. También tendrás que tener en cuenta, tal y como te comentaba, la composición de tu suelo y la facilidad de drenaje que este posee para aplicar los riegos necesarios.

Es muy importante que estés atento/a a los riegos, sobre todo en los primeros días de plantación o trasplante de tus plantas. Sobre todo si las temperaturas son altas.

En lo que a temperatura se refiere, es un cultivo que tiene un abanico amplio, tanto por arriba como por debajo. Cuando hablamos de cultivar lechugas, no de hacer semilleros, podemos cultivarlas entre 8 y 30 grados ºC, teniendo en cuenta que soporta mejor las bajas temperaturas que las altas y teniendo en cuenta también la variedad que estamos cultivando. Las temperaturas altas, en algunas variedades más que en otras, suele favorecer que la planta se suba a flor. Por eso, si me pides el rango de temperatura más adecuado te diría que podría estar entre los 15-22 grados.

Es una planta que también agradece que las temperaturas entre el día y la noche varíen. Y que soporte las temperaturas bajas no quiere decir que le gusten las heladas. To en su justa medida.

Sobre el abonado, la verdad es que poco que decir, para un cultivo en un huerto urbano o una pequeña huerta familiar. Lo que os comentaba al principio, si aplicáis un aporte de estiércol animal cuando empezáis con la preparación de vuestra huerta, o habéis cultivado algún cultivo anteriormente con su correspondiente abonado, podo más tendréis que hacer. Quizás un aporte de potasio extra si el cultivo lo hacéis en los meses donde las temperaturas son más bajas.

Si la vais a cultivar en una maceta un buen sustrato mezclado con humus de lombriz será más que suficiente para que tus lechugas crezcan estupendas y ricas ricas!!!!

No sé si se me queda algo en el tintero. Si echáis algo de menos podéis preguntar dejando un comentario y os lo aclaro. Si a caso un último apunto en lo que a plagas se refiere. Ya os comentaba que es un cultivo que no tiene demasiados problemas en lo que a plagas y enfermedades se refiere y sobre todo cuando estamos hablando de un cultivo a pequeña escala destinado al autoconsumo.

Podemos encontrarnos con algún que otro problema con los pulgones o con los trips y alguna enfermedad provocada por hongos. Pero si dejáis una buena separación entre plantas y sois prudentes con los riegos, no tendríais por qué tener demasiados problemas. También las babosas y los caracoles pueden querer alimentarse de alguna que otra hoja. Pero yo prefiero una lechuga con algún que otro agujero, que una lechuga de aspecto impecable y brillante producto de la aplicación de multitud de productos químicos.

Y para terminar os dejo un vídeo en el que podréis ver cómo plantar una lechuga en vuestra huerta, además de otras cosas, pero en el inicio veréis cómo plantar una lechuga que es lo más fácil del mundo. Un saludo y hasta un próximo post.




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