Ir al contenido principal

Destacados

Quién dijo que en invierno no había flores? 🌺🌻

Es cierto que en invierno la actividad en la huerta disminuye y también no es menos cierto que el paisaje de nuestro entorno cambia considerablemente. Pero aún siendo ciertas estas dos consideraciones, lo que no es cierto es que en invierno no podamos disfrutar de flores. en menor cantidad eso sí, como lo hacemos en primavera. Si tenemos la suerte de disfrutar de un pequeño bosque comestible, como es mi caso, puede que tengas árboles de hoja perenne y que por lo tanto no todo sean árboles desprovistos de sus vestimenta en forma de hojas. Árboles como el olivo o el níspero son dos claros ejemplos de esos árboles que podemos disfrutar durante el invierno y nos alegrarán la vista durante esos meses tan sombríos y fríos. Sobre todo el níspero, el cual nos regalará sus preciosas flores en forma de racimo durante las últimas semanas del otoño o las primeras del invierno. Pero además también podremos disfrutar de flores de otras plantas tan interesantes como: El membrillo japonés (Chaenomele

Cómo cultivar caléndula



Estamos ante una planta con grandes cualidades. Y no sólo en el mundo hortícola o como elemento decorativo en jardines. Si no que ya desde antiguo se le reconocen propiedades medicinales e incluso se llegó a utilizar para elaborar diferentes tintes. No podemos olvidarnos también de sus usos culinarios, que aunque menos conocidos, sobre todo por nuestra zona, si se suelen utilizar sus pétalos como colorante.

Es una planta a tener en cuenta a la hora de planificar nuestra huerta. Y es que además de atraer, por su atractiva flor, insectos beneficiosos, también nos ayudará a mantener controladas algunas de las plagas más comunes entre nuestras hortalizas. Por poner algunos ejemplos podríamos destacar su acción repelente ante los nematodos o la mosca blanca entre otros muchos. También puede utilizarse como atrayente para las mismas. Esto dicho así suena un poco raro pero tiene su explicación. Es propensa al ataque de pulgón y nos puede ayudar para mantener a estos lejos de las demás plantas y nos será más fácil combatir la plaga o por lo menos mantenerla controlada.

El cultivo:

Es una planta que se adapta bastante bien a los diferentes climas. Y aunque prefiere los climas más bien templados puede llegar a resistir alguna que otra helada moderada. Se suele cultivar a pleno sol o en semisombra.

Podremos tener caléndula en cualquier tipo de suelo, desde luego tiene sus preferencias, pero si queréis tener una planta fuerte y sana sólo tendréis que preocuparos de que éste drene bien el exceso de agua y que sea rico en materia orgánica.

En lo que al riego se refiere, es una planta a la que tendremos que aportar riegos más continuos en las primeras fases de desarrollo teniendo en cuenta los siguientes aspectos climáticos:  temperatura, exposición al sol y del tipo de suelo. En base a estas características los riegos serán más o menos continuos. No soy partidario de dar una pauta concreta porque en un suelo que retenga la humedad, los riegos no tendrán que ser tan frecuentes mientras que en uno que drene en exceso tendremos que ser más constantes.  Una vez que la planta está desarrollada y tiene flor aguanta mejor la falta de riego aunque prefiere que el suelo esté ligeramente húmedo pero sin encharcamientos.

En cuanto al abono si al suelo, en las labores normales de mantenimiento, se le incorpora algún abono de tipo animal; conejo, vaca, oveja, caballo o humus de lombriz. Es más que suficiente. Lo único que podría hacerle falta es la incorporación en plena floración de algún abono rico en potasa. En el siguiente vídeo podéis ver una forma muy económica y natural de aportar este tipo de abono.


Es una planta de fácil cultivo, ten en cuenta que en determinados lugares incluso se reproduce de forma espontánea y sin los cuidados de un jardinero se desarrolla y florece con todo su esplendor. La verdad es que creo que en muchos casos somos demasiado intervencionistas. La mayor parte de las veces lo único que tenemos que hacer es observar a nuestras plantas y aplicar el sentido común y ya veréis como consigues grandes éxitos.

Para finalizar, un último apunte en lo que a tareas de mantenimiento se refiere. Elimina las malas hierbas que pueden competir y favorecer la aparición de plagas y airea el suelo si lo ves demasiado apelmazado y ya verás como podrás disfrutar de una flor que aportará un toque de color a tu huerta o jardín.

No hablé sobre cómo reproducirla y es que para ello tengo el siguiente vídeo en el que podréis ver cómo hacer un semillero de caléndula y una imagen vale más que mil palabras. Así que aquí os dejo el vídeo y espero que te animes a prepararlo. Recuerda que si tienes alguna duda podéis dejarla en el apartado de comentarios. Si puedo responderla estaré encantado de hacerlo. Un saludo y no te olvides de compartir si te gustó este post.



Facebook 👉 Aquí || YouTube 👉 Aquí || Instagram 👉 Aquí
Photo by lanzu ln on Unsplash

Comentarios

Blog miembro de: