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el bosque de alimentos, Capítulo IV, evolución primavera 2021

Hace algunos años empecé a modificar una pequeña parcela y convertirla en un bosque comestible o bosque de alimentos. Una combinación de árboles frutales y de frutos del bosque así como zonas dedicas al cultivo de diferentes alimentos para el autoconsumo. Este pequeño proyecto no iba a ser una tarea, ni fácil ni rápida, llevaría su tiempo. Una parte ya estaba hecha porque algunos de los árboles estaban en la parcela, pero convertir un caos en un bosque comestible tenía trabajo por delante. Corría el año 2016 y empecé a visualizar lo que quería y qué elementos quería introducir o modificar en la parcela. Así empezó todo. Capítulo I.  Como te comentaba la parcela ya contenía varios árboles frutales y en base a ellos y a su distribución, que no era la mejor, pero era la que había, fui pensando en qué nuevos árboles quería introducir, qué nuevas plantas quería tener y qué elementos complementarios podía incorporar al proyecto que ayudarían a mejorarlo. Varios ciruelos, un naranjo, un cerez

Cómo hacer un invernadero con materiales reciclados

La utilización de un invernadero en la huerta no es algo que me guste mucho y es que mejor cultivar cada planta en su momento y en cada momento su planta. Pero cuando uno vive en una zona como la mía, donde las lluvias son bastante abundantes y las temperaturas no demasiado altas durante gran parte del año. Casi es una necesidad.

Por eso nosotros a partir de octubre lo utilizamos principalmente para el cultivo de lechugas y para proteger nuestros semilleros. Ya que si no de otra forma se echarían a perder  todos los semilleros de cebollas, lechugas, pimientos o tomates. Además la temperatura dentro del invernadero es superior y no tienes riesgo de que una helada tardía queme tus plantas. Además también podemos cosechar alguna que otra lechuga y poder disfrutar de ella durante todo el invierno.

El invernadero que os voy a enseñar hoy está elaborado con materiales que reciclamos y por lo tanto el coste es mínimo. Pero si no tienes a tu alcance estos materiales puedes recurrir a otros similares ya que las posibilidades son variadas y sólo hay que echar un poquito de imaginación o adaptarse a lo que uno tiene a mano. En lo que al plástico se refiere, ahí ya no digo nada porque no siempre se puede encontrar con material de desecho en la cantidad que uno necesita y si lo compramos el precio se dispara.

Lo primero es planificar nuestro invernadero en base al material que tenemos para hacerlo. Y si tenemos que comprar alguno, sobre todo el plástico, que es el más caro, tened en cuenta los tamaños estándares que se venden en el mercado porque así os ahorraréis un buen dinero.

Yo os pondré los materiales que utilicé en la elaboración de mí invernadero pero sólo es un ejemplo y cualquiera de ellos los puedes sustituir por lo que tengas más a mano o por lo que te sea más fácil y barato conseguir.

Material utilizado:

Tubo de riego (4 cm de diámetro)
procede de una antigua instalación de riego que se quedó abandonada y corte los tubos a la medida justa para que se adecuara al plástico que ya tenía. Si tienes de menor diámetro puedes unir varios tubos y así aumentarás la resistencia.

Tubo de aluminio
Los rescaté de un viejo cenador que compré hace algún tiempo y que ya no cumplía su función porque al montarlo y desmontarlo durante varios años seguidos se acabó estropeando. Así que utilizamos los tubos que aún estaban en buen estado para el invernadero.

Plástico de invernadero
Esta es, probablemente, la parte más cara. Pero yo he tenido la suerte de que cerca de casa hay unos invernaderos que durante una época estuvieron abandonados y con el paso del tiempo y los pocos cuidados que tenía,, se acabaron deteriorando con la correspondiente rotura del plástico. Posteriormente cuando decidieron volver a utilizarlos vinieron para arreglarlos y sustituir ese plástico roto por otro nuevo aprovechamos la ocasión para pedirles a los actuales usuarios el viejo y la verdad es que ellos encantados.. Así que puedes buscar por la zona y con un poco de suerte puede que te hagas con un buen trozo.

Por último, y aquí sí que tuvimos que recurrir a una tienda, las bridas y la cinta aislante.



Pues ya tenemos el material necesario para la elaboración de nuestro invernadero. En el siguiente vídeo os explico un poco el proceso de elaboración y podéis haceros una idea de cómo montar el vuestro.

Un par de consejos antes de que visionéis el vídeo. Elegir una posición en la que le dé el sol la mayor parte del día. Sobre todo si lo vais a utilizar para la temporada de invierno como es mi caso. Y es que en invierno tenemos menos horas de luz y la luz es muy importante.

Es fundamental que circule el aire, tendréis menos problemas con posibles enfermedades o plagas. El invernadero tiene varias funciones y no sólo de hortalizas vive el hombre/mujer. También podéis utilizarlo para proteger vuestras plantas o si tenéis frutales en macetas a los que las heladas no les haga mucha gracia y convertir vuestro invernadero en un auténtico vergel. Aquí lo dejo a la imaginación y la inventiva de cada uno/a.



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