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Tareas otoñales en el huerto, preparándonos para el invierno

En el hemisferio norte, durante los meses de otoño la actividad en la huerta se reduce. Los cultivos de veranos están llegando al final de su ciclo vegetativo y productivo, los días son más cortos, las noches más largas y frías y la actividad en la huerta, en lo que a cuidados de los cultivos se refiere, disminuye considerablemente. Aún así hay trabajo todavía y las tareas se enfocan hacía otro lado. Durante los meses de otoño, octubre, noviembre sobre todo, empiezan a caer las primeras hojas de los árboles de hoja caduca y podemos aprovechar estas hojas para reforzar los acolchados o podemos utilizarlas para la pila de compost o para la vermicompostera. También empezamos a retirar las plantas de tomates y pimientos y a remplazarlas por otro tipo de cultivos más acordes a las temperaturas y las condiciones climáticas otoñales. Hortalizas como: berza, repollo, acelgas, rábanos, nabos, etc. toman el protagonismo en declive de: tomateras, pimientos, patatas o calabacines. Depende un poco

Lombrices, las mejores amigas del hortelano

Las lombrices, supongo que no habrá mucha gente que no conozca este anélido tan importante para la huerta o el jardín.

Se calcula que hay unas 6000 especies y su origen se sitúa más o menos hace 600 m. a.
Es de origen acuático y aún hoy mantiene características propias de ese medio, como por ejemplo la respiración cutánea.

Las lombrices desempeñan un papel muy importante en el ecosistema y en la huerta desempeñan una labor, casi esencial, para el buen estado de nuestros suelos. Ya que contribuye en la formación  del mismo, mejora las propiedades físicas y químicas des mismo. Así como contribuye de forma notable en la actividad microbiana.

Son capaces de comer alimento de hasta el 90% de su peso en un día. Y el 60% vuelve al suelo en forma de humus, que es un nutriente natural de altísima calidad y muy beneficioso para el cultivo de hortalizas.

Viven en galerías durante el día y suelen salir por la noche, en el proceso de realización de esas galerías ingieren partículas del suelo así como materia orgánica por lo que ayudan en la descomposición de la misma.

En su actividad airean y remueven el suelo contribuyendo a su fertilidad.

Es evidente que, si podemos favorecer las condiciones de humedad necesarias, así como la suficiente cantidad de materia orgánica para atraer lombrices a nuestra huerta,  nos aprovecharemos de la incansable labor que realizan en el suelo.

Son muchos/as los hortelanos/as que construyen zonas específicas para la cría de las lombrices. Es una opción ya que, en determinadas zonas donde no llueve mucho,  podemos crear las condiciones idóneas para que críen y así conseguir el preciado humus de una forma controlada. Yo soy más partidario, también es verdad que vivo en una zona propicia para ello, de dejarlas campar a sus anchas por la huerta . Sólo tengo que incorporar durante el invierno la suficiente cantidad de materia orgánica (hojas, restos de plantas, restos de hortalizas, etc.) para que mis chicas estén contentas y no les falte de nada.


Si las condiciones son idóneas tu huerta o huerto urbano estará lleno de lombrices que mejorarán la calidad del suelo de una forma natural y ecológica. También podrás tenerlas en tu macetohuerto.

Y como una imagen vale más que mil palabras aquí os dejo un vídeo  de las lombrices de nuestra huerta.



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Fotos: lombrizdibujo


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