Ir al contenido principal

Destacados

Cómo conseguir tus propias semillas de cilantro

Ya sabéis, por otros artículos publicados en el blog, que soy un gran defensor de tener tu propio banco de semillas. Los beneficios son múltiples. Además de ahorrarte una buena cantidad de dinero, podrás beneficiarte de los siguientes aspectos: Semillas de calidad y seleccionadas Semillas no manipuladas ni tratadas con productos químicos Semillas adaptadas a tu zona  Las plantas obtenidas de esas semillas serán más resistentes a plagas y enfermedades Serás autosuficiente desde el inicio del proceso de cultivo Tener nuestro propio banco de semillas, además de servir para conservar una parte de nuestro patrimonio hortícola, que cada vez se va deteriorando más y se están perdiendo un montón de cultivos autóctonos en beneficio de otros foráneos, aporta un montón de beneficios a la hora de cultivar nuestra propia huerta de una forma ecológica y sin la utilización de químicos o reduciendo el uso de los mismos a la mínima expresión.  Para tener nuestra propia selección de semillas tenemos que

La judía verde

Vamos a hablar en este post del cultivo de la judía verde y también podréis ver, al final del artículo, un vídeo en el que os muestro como hacer la siembra. En nuestra huerta plantamos la variedad enana.

La judía es una leguminosa que, como el resto de las leguminosas, tiene la peculiaridad de fijar el nitrógeno atmosférico gracias a las bacterias nitrificantes de sus raíces, por lo que no es necesario hacer abonado de la tierra.

La podemos asociar con otros cultivos y una combinación muy extendida es combinar judías, maíz y calabazas. Las primeras se encargan de fijar el nitrógeno, las segundas de actuar como tutor y las calabazas las aprovecharemos para sembrar entre el maíz y así aprovecharemos el espacio.

Tenemos que sembrarla cuando el suelo supere los 10 grados de temperatura ya que no le gustan los suelos fríos por lo que dependiendo de la zona podremos adelantar la siembra o retrasarla según las necesidades. Se siembra en hileras y separaremos las semillas unos 20 o 30 cm y en cada hoyo echaremos 3,4 semillas. Una vez germinadas dejaremos sólo dos plantas, las más fuertes, las semillas las cubriremos unos 3 o 4 cm. Las filas tendrán que mantener una distancia entre ellas de unos 50/70 cm y en 2 o tres meses, si todo va bien, podremos disfrutar del resultado de nuestro trabajo.

Os recomiendo que las sembréis y no que compréis los plantones ya germinados ya que probablemente se detenga el crecimiento y no obtengáis tan buenos resultados como si hacéis la siembra directamente en vuestra huerta.

Es muy importante el acolchado, sobre todo en zonas con altas temperaturas, así favoreceremos que las raíces estén frescas y evitaremos que el suelo se seque con demasiada rapidez.

Ten cuidado con:

  • El exceso de humedad, porque junto con las altas temperaturas puedes tener problemas con el oídium o con la antracnosis.
  • La falta de riego, porque puede favorecer la aparición de la araña roja.
  • Los encharcamientos, porque puedes favorecer la aparición de podredumbres de cuello y/o raíces.
La judía es una planta delicada aunque no difícil de cultivar. De todas formas, os dejo un enlace muy completo sobre las distintas enfermedades y plagas que pueden afectar a tus plantaciones de judías.

En este vídeo podéis ver como sembramos nuestras judías. Espero que os guste.

Y recuerda, que si tienes alguna duda, o alguna sugerencia al respecto de este post, puedes hacerlo dejando un comentario en el apartado correspondiente. 

Síguenos en Facebook  o suscríbete a nuestro canal en YouTube

Comentarios

Blog miembro de: