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el bosque de alimentos, Capítulo IV, evolución primavera 2021

Hace algunos años empecé a modificar una pequeña parcela y convertirla en un bosque comestible o bosque de alimentos. Una combinación de árboles frutales y de frutos del bosque así como zonas dedicas al cultivo de diferentes alimentos para el autoconsumo. Este pequeño proyecto no iba a ser una tarea, ni fácil ni rápida, llevaría su tiempo. Una parte ya estaba hecha porque algunos de los árboles estaban en la parcela, pero convertir un caos en un bosque comestible tenía trabajo por delante. Corría el año 2016 y empecé a visualizar lo que quería y qué elementos quería introducir o modificar en la parcela. Así empezó todo. Capítulo I.  Como te comentaba la parcela ya contenía varios árboles frutales y en base a ellos y a su distribución, que no era la mejor, pero era la que había, fui pensando en qué nuevos árboles quería introducir, qué nuevas plantas quería tener y qué elementos complementarios podía incorporar al proyecto que ayudarían a mejorarlo. Varios ciruelos, un naranjo, un cerez

La judía verde

Vamos a hablar en este post del cultivo de la judía verde y también podréis ver, al final del artículo, un vídeo en el que os muestro como hacer la siembra. En nuestra huerta plantamos la variedad enana.

La judía es una leguminosa que, como el resto de las leguminosas, tiene la peculiaridad de fijar el nitrógeno atmosférico gracias a las bacterias nitrificantes de sus raíces, por lo que no es necesario hacer abonado de la tierra.

La podemos asociar con otros cultivos y una combinación muy extendida es combinar judías, maíz y calabazas. Las primeras se encargan de fijar el nitrógeno, las segundas de actuar como tutor y las calabazas las aprovecharemos para sembrar entre el maíz y así aprovecharemos el espacio.

Tenemos que sembrarla cuando el suelo supere los 10 grados de temperatura ya que no le gustan los suelos fríos por lo que dependiendo de la zona podremos adelantar la siembra o retrasarla según las necesidades. Se siembra en hileras y separaremos las semillas unos 20 o 30 cm y en cada hoyo echaremos 3,4 semillas. Una vez germinadas dejaremos sólo dos plantas, las más fuertes, las semillas las cubriremos unos 3 o 4 cm. Las filas tendrán que mantener una distancia entre ellas de unos 50/70 cm y en 2 o tres meses, si todo va bien, podremos disfrutar del resultado de nuestro trabajo.

Os recomiendo que las sembréis y no que compréis los plantones ya germinados ya que probablemente se detenga el crecimiento y no obtengáis tan buenos resultados como si hacéis la siembra directamente en vuestra huerta.

Es muy importante el acolchado, sobre todo en zonas con altas temperaturas, así favoreceremos que las raíces estén frescas y evitaremos que el suelo se seque con demasiada rapidez.

Ten cuidado con:

  • El exceso de humedad, porque junto con las altas temperaturas puedes tener problemas con el oídium o con la antracnosis.
  • La falta de riego, porque puede favorecer la aparición de la araña roja.
  • Los encharcamientos, porque puedes favorecer la aparición de podredumbres de cuello y/o raíces.
La judía es una planta delicada aunque no difícil de cultivar. De todas formas, os dejo un enlace muy completo sobre las distintas enfermedades y plagas que pueden afectar a tus plantaciones de judías.

En este vídeo podéis ver como sembramos nuestras judías. Espero que os guste.

Y recuerda, que si tienes alguna duda, o alguna sugerencia al respecto de este post, puedes hacerlo dejando un comentario en el apartado correspondiente. 

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