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el bosque de alimentos, Capítulo IV, evolución primavera 2021

Hace algunos años empecé a modificar una pequeña parcela y convertirla en un bosque comestible o bosque de alimentos. Una combinación de árboles frutales y de frutos del bosque así como zonas dedicas al cultivo de diferentes alimentos para el autoconsumo. Este pequeño proyecto no iba a ser una tarea, ni fácil ni rápida, llevaría su tiempo. Una parte ya estaba hecha porque algunos de los árboles estaban en la parcela, pero convertir un caos en un bosque comestible tenía trabajo por delante. Corría el año 2016 y empecé a visualizar lo que quería y qué elementos quería introducir o modificar en la parcela. Así empezó todo. Capítulo I.  Como te comentaba la parcela ya contenía varios árboles frutales y en base a ellos y a su distribución, que no era la mejor, pero era la que había, fui pensando en qué nuevos árboles quería introducir, qué nuevas plantas quería tener y qué elementos complementarios podía incorporar al proyecto que ayudarían a mejorarlo. Varios ciruelos, un naranjo, un cerez

Sembrando ajos

En nuestra aldea, desde finales de diciembre a principios de febrero, es época de sembrar los ajos. Unos lo hacen antes y otros más tarde dependiendo un poco de las preferencias de cada vecino y teniendo en cuenta también el tiempo ya que si llueve la gente suele esperar. Muchos son los que se guían por la luna y la gente que lo hace suele sembrarlos en menguante.

Nosotros, si podemos, lo hacemos en menguante pero, sinceramente, tampoco vemos demasiada diferencia en hacerlo siguiendo las fases lunares o no.

Vamos con lo que interesa que es sembrar los ajos.

1º Tenemos que preparar la tierra para dejarla lista para la siembra así que lo primero es cavar para después proceder a la siembra. Nosotros lo hacemos un mes antes más o menos.

2º Abrimos el caballón, no muy profundo, y colocamos los ajos a una distancia aproximada de unos 20 cm más o menos. Colocaremos los ajos tal y como se muestra en la imagen.

3º Tapamos los ajos con la tierra que sacamos de abrir el siguiente caballón y estos tienen que quedar tapados a una profundidad de unos 2,5 cm.





Estos son los pasos a seguir que espero que os sirva de guía. Como veréis en el vídeo que os dejo a continuación, los ajos los pone mi suegra y de toda la vida lo hizo a ojo y no está con un metro viendo la distancia ni la profundidad y los resultados son más que buenos.

Un último apunte. En el vídeo podéis ver que la tierra tiene que estar suelta no puede estar apelmazada o pesada porque no es bueno para los ajos.

El vídeo lo dejo con el sonido ambiente. La verdad es que no quise grabar por encima porque en él se escucha la esencia de la huerta que es el sonido de la azada . Bueno y alguno más fácilmente identificable. También agradecer a María Luísa (mi suegra) su experiencia y buen hacer.

Espero que os animéis a sembrar ajos este año y que disfrutéis de ellos es vuestra huerta y después en vuestros platos ya que es un condimento fundamental en la dieta mediterránea.




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